CARTA A LA FELICIDAD
Luz, señal de que existes tú
permite que mis noches no dejen sólo cicatrices.
Ahí estás bajo un sombrero cubriéndote,
no eres feliz como tu nombre lo indica,
pretendes contagiar alegría, pero la gente te ignora.
Hombres cegados por maldad en todos los rincones,
niños desnutridos que no reciben de tu pan.
Ahí estás cubriéndote las espaldas
recibes insultos de personas que no te reconocen.
Y que luego son ellas las que preguntan dónde estás?
¿qué les contestarás?
RESPUESTA DE LA FELICIDAD
He pasado por tu casa, he caminado por tu habitación,
he besado a tu hijo que supo reconocerme,
he hecho ruido para despertarte,
he sentido tu alma encerrada,
hice un último intento para entrar en ella,
abrí tus ojos pero me puse a llorar,
porque no encontré un rastro de bondad en ellos,
pero volveré por si decides cambiar.
Felicidad
Quiero que sientas lo que yo siento y toda la emoción que llevo dentro, también cómo la tristeza se convierte en felicidad al leer tus ojos y descubrir que he llegado a tu interior, sólo quiero eso por hoy… Respira conmigo, emociónate, identifícate, libérate. Ríe como jamás lo hayas hecho y abandona el temor. Si consigo hacer que esto que estás viviendo sea inolvidable, habré llegado a tu alma, eso es lo que quiero!
No hay comentarios:
Publicar un comentario